![]() |
¡El
AVIVAMIENTO PREVIENE LA APOSTASÍA!
(Escrituras Escogidas)
******
Como previamente indicado antes,
no hay indicación
en
la Biblia de un gran Avivamiento que ocurrirá antes que "se manifestará el Señor Jesús del cielo
con los ángeles de su
potencia en llama de fuego, para dar el pago á los que no
conocieron á Dios, ni
obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales [todos
los
que no tienen “arrepentimiento para con
Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20:21)] serán castigados de eterna perdición por la
presencia del Señor, y por la gloria de su potencia, cuando
viniere para ser
glorificado en sus santos, y á hacerse admirable en aquel
día en todos los que
creyeron” como el
apóstol Pablo nos dice en 2 Tesalonicenses 1:7-10. No obstante,
nunca debe el
pueblo de Dios ser tan sencillos de pensar que nosotros nunca
reincidimos. No
sólo las Escrituras nos enseñan que cristianos pueden, y
lo harán, de reincidir,
pero aún nuestras propias experiencias demuestran eso. Por lo
tanto, nuestros
ojos siempre deben estar abiertos a la posibilidad de la reincidencia
en
nuestras propias vidas personales, así como también en la
vida de la iglesia.
¡Nosotros siempre tenemos que tener presente que reincidir es muy
fácil; porque
estamos tan "adheridos á la rebelión
contra (Dios)" (Óseas 11:7); pero del otro lado, para
permanecer en un
estado revivido nosotros tenemos que depender del Espíritu de la
gracia de
guardarnos para no caernos de Él!
Ahora, como he indicado
también muchos otros
tiempos
antes, que aunque no vemos un gran Avivamiento que sucede dentro de la
cristiandad
profesante (a pesar de tantos que reclaman que hay uno), mas lo que
vemos es
una gran apostasía, o como el apóstol Pablo lo refiere a
"una defección”
(Griego); o (“caerse de") (traducción de KJV) (2 Tesalonicenses
2:3). En
otras palabras, amado pueblo de Dios, antes del regreso del
Señor Jesucristo
por Sus santos, o como es referido como el Rapto ["cuanto
á la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro
recogimiento á él” (v.1)], ¡esta
Apostasía tiene que suceder "primero"! En esta
Apostasía
la manifestación más evidente de ello será la
adherencia a doctrinas falsas y
la negación de las doctrinas esenciales "del
evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24); o como es indicado
en
1 Timoteo 4:1 que "el Espíritu dice
manifiestamente, que en los venideros tiempos algunos
apostatarán de la fe escuchando á espíritus de
error y á
doctrinas de demonios", inclusive 2 Timoteo 4:3, 4 donde
leemos
que "vendrá tiempo cuando ni
sufrirán la sana doctrina; antes,
teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros
conforme á sus
concupiscencias, y apartarán de la
verdad el oído y se volverán á las fábulas".
Esto no es algo que
quizás sucederá, sino que sucederá; y, amado, no
sólo esta sucediendo,
pero ¡YA ES AQUI!
Habiendo dicho eso,
¿qué tiene que ver el
Avivamiento
con la Apostasía, ya que he dicho que la Biblia no enseña
que un Avivamiento se
supone de ocurrir antes de la "la
apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de
perdición",
es decir, el Anticristo (2 Tesalonicenses 2:3)? ¡TIENE QUE VER
CON TODO! Aunque
es verdad que no vemos un Avivamiento general sucediendo en el futuro
para una
cristiandad profesante, todavía es de la importancia suprema y
de la necesidad
absoluta que cristianos e iglesias reincidentes sean Revividos,
Renovados, Restaurados
y Reformados antes que Señor Jesús
vuelva como notamos en el capítulo 1 de 2 Tesalonicenses. La
razón por esto es
que estar en un estado reincidido es de estar en peligro de la
Apostasía; por
qué, ¿qué es "reincidir," si no es sólo de
retroceder al pecado y al
mundo, pero también de volverse, o de “caerse” de lo que
profesamos ser y
creer? En eso esta el peligro; porque si nuestra “profesión de
fe” como cristianos
o como una iglesia que profesa pertenecer a Cristo, contradice nuestra
"profesión de fe," entonces definitivamente, ¡algo esta
radicalmente
mal con nosotros! No demos por sentado que porque profesamos ser
cristianos no
importa cómo vivimos o creemos; porque ¡eso sería
fatal a nuestras almas!
Pero antes de entrar en
cómo el Avivamiento
Previene
la Apostasía, permíteme a este punto interponer lo
siguiente, a lo cual en
otras veces me ha referido: SOLO los cristianos verdaderos que se ha
reincididos
son los objetos del Avivamiento; porque sólo aquellos que tienen
"a lo menos
una chispa de la vida espiritual", la cual es en Jesucristo,
¡PUEDEN SER
REVIVIDOS! Si esto no es verdad de uno que profesa ser "cristiano,"
entonces tal persona esta "espiritualmente muerto". "El
que tiene al Hijo, tiene la vida:
el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida" (1 Juan 5:12).
De
ahí es que si somos concernidos por nuestras almas, y por la
gracia de Dios nos
ha sido mostrado que necesitamos el Avivamiento, necesitamos que orar
como
David: "Examíname, oh Dios, y
conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis
pensamientos: Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y
guíame en el camino
eterno" (Salmos 139:23, 24); y no sólo para nosotros mismos,
pero
también para el pueblo de Dios: "¿No
volverás tú á darnos vida, Y tu pueblo se
alegrará en ti?” (85:6). Esto, yo
creo, puede sólo ser verdad para uno que ya ha sido "nacido
otra vez" y "del
Espíritu" (Juan 3:3-7). Si hacemos esto, amados, entonces
tenemos la
promesa de Óseas 14:4 – "Yo
medicinaré (sanaré) su rebelión (reincidencia), amarélos de voluntad"; y también
de Jeremías 3:22 – "Convertíos,
hijos rebeldes, sanaré vuestras rebeliones” (reincidencias);
y nuestra
respuesta será: "He aquí nosotros
venimos á tí; porque tú eres Jehová nuestro
Dios".
Otra cosa que tengo que decir es que el peligro de la Apostasía es más real hoy en día que en otros tiempos de la historia, simplemente por causa de lo que nos advierte el apóstol Juan: "Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros" (1 Juan 2:18, 19). Luego también el apóstol Pablo nos dice como le dijo a los ancianos de Efeso: "Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al ganado; Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí" (Hechos 20:29, 30); y el apóstol Pedro: "Pero hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada. Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la verdad será blasfemado" (2 Pedro 2:1, 2). En otras palabras, esto tiene referencia a los maestros y predicadores falsos que se aceptarán en la "cristiandad" de hoy que traerán "todo viento de doctrina" (Efesios 4:14) que engañará a muchos del pueblo de Dios. Esto es muy evidente, amado pueblo de Dios, en mucho de lo que es llamado televisión y radio cristiana. Todo lo que tiene que hacer es probar todo que usted ve y oye con la Palabra de Dios, y SABRA que ya estamos en la Gran Apostasía.
Ahora, considere lo qué
es la Apostasía
según a la
Palabra de Dios: "Por cuanto (cristianos
profesantes que han apostatado) no
recibieron el amor de la verdad (de la Biblia) para
ser salvos" (2 Tesalonicenses 2:10); "En los venideros
tiempos algunos (de cristianos profesantes)
apostatarán (se caerán) de la fe
escuchando á espíritus de error y
á doctrinas de demonios" (1 Timoteo 4:1); y "vendrá
tiempo (lo cual es HOY) cuando (cristianos
profesantes)
ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de
oír, se amontonarán
maestros conforme á sus concupiscencias, y apartarán de
la verdad (de la
Biblia) el oído y se volverán á las
fábulas (las falsas doctrinas que son tan populares HOY EN
DÍA)” (2 Timoteo 4:3, 4). Pero considere
también muy gravemente lo que la Biblia dice con respecto a
estos individuos:
¡NO HAY ESPERANZA DE SALVACION PARA ELLOS, SINO SOLO QUEDA UN
JUICIO ARDIENTE
PARA ELLOS! Note que se dice que "por
cuanto no recibieron el amor de la
verdad para ser salvos…, Por tanto,
pues, les envía Dios operación de error, para
que crean á la mentira; Para que sean
condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes
consintieron á la
iniquidad" (2 Tesalonicenses 2:10-12).
Uno de las manifestaciones
obvias de reincidencia en
uno que profesa ser cristiano tiene que ver con la Palabra de Dios: Ya
no hay
más una delicia en ella y un deseo de ser enseñado por
ella. Tal persona puede
cargar todavía una Biblia e ir a la iglesia y oírla
predicada, mas como el
dicho va, 'entra por una oreja y sale por el otro'. La verdad de ella
ya no más
los santifica (Juan 17:17); y en un sentido, ellos ya no más la
reciban como "la palabra de Dios, la cual obra en
(aquellos) los que creyeron”
(1 Tesalonicenses 2:13). En cuanto a ellos, ya no más tienen
ninguna necesidad de
ella y así que desatienden sus enseñanzas, o las
"doctrinas"; o como
Pablo dice que "no sufrirán la sana
doctrina" (2 Timoteo 4:3). Siempre que es predicada e
enseñada
fielmente, ellos hallarán alguna "razón" para
contradecirla; o a lo
menos, ignorándola para que no les aproveche "para
enseñar (doctrina),
para redargüir, para corregir, para instituir en justicia" (2
Timoteo
3:16).
Aquí está el peligro: Cuándo uno que profesa ser cristiano ha reincidido hasta este punto, y no esta creciendo "en la gracia y en conocimiento de nuestro Señor y el Salvador Jesucristo" (2 Pedro 3:18), tal persona está abierta a "todo viento de doctrina" (Efesios 4:14) que sopla a través del rostro de mucho, verdaderamente muchísimo, del cristianismo profesante de hoy. Temo de lo que el Señor Jesucristo dice en Mateo 7:26-28 es verdad de ellos si no son sacados "del error de sus caminos" (Santiago 5:20): "Y cualquiera que me oye estas palabras (“su doctrina” – (v.28), y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina”. En otras palabras, amados, a pesar de tener una Biblia delante de sus ojos, ellos creeran más bien a éstos "falsos doctores (maestros), que introducirán encubiertamente herejías de perdición,… Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la verdad será blasfemado" (2 Pedro 2:1, 2). Esto es tan evidente hoy en día; porque cuando ves multitudes de cristianos profesantes que se adhieren a las doctrinas falsas de tantos populares tal-llamados hombres, y mujeres, "ungidos", de hoy en día, su base doctrinal está tan defectuosas que cuando "descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu” sobre ellos, ellos "caerán” y será “grande su ruina" en la perdición, a menos que la Gracia Libre y Soberana de Dios los traiga atrás a la verdad, "como la verdad está en Jesús" (Efesios 4:21).
Por el otro lado, cuando Dios de Su gracia comienza a tratar con Su “hijos rebeldes”" (Jeremías 3:14, 22), Él lo hará por Su Espíritu Santo. Pero el Espíritu no traerá la convicción de nuestro estado reincidido en "moviendo" nuestras emociones ni "agitando" nuestros sentimientos. No, Él tratará con nosotros por, y mediante, y en Su Palabra para mostrarnos lo que nos ha sucedido. ¡El Espíritu Santo de Dios nunca tratará con nosotros APARTE de las doctrinas de la Biblia! Por eso es que cuándo el Avivamiento venga, siempre ocurrirá con un "Jehová ha dicho así". Aún David reconoció esto cuando él oró: "Vivifícame según tu palabra" (Salmo 119:25, 107, 154). Ella nos da entendimiento, no sólo que hemos reincidido, pero también el peligro en que estamos por causa de ello. Considere lo siguiente: "El principio de tus palabras alumbra; Hace entender á los simples" (v.130); y así que oraremos como David: "Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: Dame entendimiento conforme á tu palabra" (v.169), y "dame entendimiento, y viviré" (144). Pero también, la Palabra de Dios no sólo es una "luz" que revela si estamos "andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad" (1 Juan 1:6), que un reincidente hace, pero también es como un "fuego" que probará nuestra "fe", y es "como martillo que quebranta la piedra"; y, ¿qué piedra peor hay entonces que nuestros los corazones pedregosos que han sido endurecidos “con engaño de pecado" (Jeremías 23:29; 1 Pedro 1:7;Hebreos 3:13).Ahora consideremos cómo
el Avivamiento Previene la
Apostasía. Como notado antes, un "cristiano" reincidente corre
peligro
de tomar ese paso final á la apostasía porque ellos
tienen un "corazón malo de incredulidad para
apartarse del Dios vivo" y están "endurecidos
con engaño de pecado" (Hebreos 3:12, 13). Esto los pone en
un estado
espiritual que los puede causar "apostatar
de la fe escuchando á espíritus de error y á
doctrinas de demonios; Que con
hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la
conciencia" (1
Timoteo 4:1, 2). Además, si son dejados a sí mismos,
ellos "no recibiran el amor de la verdad para ser salvos" (2
Tesalonicenses 2:10). De hecho, si Dios no "medicinará
su rebelión", como prometido en Óseas 14:4, entonces
Él mismo puede
hacer lo contrario como advierte en 2 Tesalonicenses 2:11, 12 que "les envía Dios operación de error,
para que crean á la mentira; para que sean condenados todos los
que no creyeron
á la verdad, antes consintieron á la iniquidad”.
Así que, la única
esperanza que reincidentes tienen es que para Dios de Su gracia libre y
soberana les envíe un Avivamiento para que al fin no apostataran.
Ahora, tenga presente, que la
apostasía es un "caerse afuera" (2
Tesalonicenses 2:3), es decir, una defección de la verdad
(apropiadamente el
estado), como indicado en el diccionario griego de la Concordancia de
Strong’s,
significando que un reincidente ha tomado un paso AFUERA de la verdad
de Dios
por no creer lo que Él dice y realmente desobedeciéndola.
Además, el
reincidente puede ir tan lejos en negar la verdad de la Palabra de Dios
y
actualmente aceptando doctrinas falsas. Tales personas todavía
pueden profesar ser
"cristianos", e incluso pertenecer a una iglesia. No obstante, si uno
les pone atención, ellos verán que no sólo su
vidas contradicen sus profesiones
como cristianos, pero también uno oirá lo que ellos
creen; "porque de la abundancia del corazón habla
la boca"
(Mateo 12:34) porque "de sus caminos
será harto el apartado de razón (el
reincidente)" (Proverbios 14:14), que será
manifestado por lo que ellos
hacen y por lo que ellos dicen.
Por lo tanto, un reincidente
cristiano tendrá que experimentar
un Avivamiento Total para prevenir su Apostasía; y este
sólo será verdad si
Somos Revividos, Renovados, Restaurados y Reformados de nuestras
reincidencias.
Tenemos que decir que estos cuatro elementos del Avivamiento tienen que
ocurrir
en un reincidente si es de ser verdad que ellos han experimentado un
Avivamiento
Total; o que ellos han sido sanados de sus reincidencias. Así
que, vamos a
considerar estos cuatro elementos individualmente y ver cómo
ellos prevendrán
la apostasía; y que le agrade a nuestro Dios, quien "es
amador de misericordia”, y que se “tornará”, y “tendrá misericordia de
nosotros;” y “sujetará nuestras iniquidades, y
echará en
los profundos de la mar todos nuestros pecados" (Miqueas 7:18, 19)
por
el amor de Su Hijo amado, nuestro Señor y el Salvador
Jesucristo. Amén.
Primero,
la apostasía puede ser prevenida por ser revivido
otra vez. Recuerde, cuando una planta se "marchita" es debido a la
falta de nutrición que no esta recibiendo; y a menos que ciertas
medidas sean
tomadas, la planta finalmente se secará y se morirá.
Espiritualmente hablando,
esto es también verdad de los reincidentes. Ellos
continuarán en
"marchitarse espiritualmente" a menos que Dios de Su gracia
intervenga. Pero note que la reincidencia no sólo esta conectado
con caer en el
pecado, pero también con caerse de la Palabra de Dios. Esto es
aclarado en 1 Timoteo
4. El verso 1 nos dice que "el
Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos algunos apostatarán de la fe escuchando
á espíritus de error y á doctrinas de demonios". En
otras palabras, habrá
algunos que profesan ser cristianos que en realidad “apostatarán
de la fe”, es decir, negarán las doctrinas esenciales "del
evangelio de la gracia de
Dios" (Hechos 20:24); o de la "una
fe" (Efesios 4:5). Pero para llegar a este punto, ellos tuvieron
que
haber empezado a "marchitase" en algún punto en sus vidas; y por
todas
indicaciones aquí vemos que tuvo que ser con respecto a la
Palabra de Dios. Es
decir, la Palabra de Dios ya no "los
santifica" (Juan 17:17), o ya no "obra
en (ellos)" (1 Tesalonicenses 2:13). Como resultado, ellos
empiezan a "caerse", no sólo en el
pecado, pero también de su "profesión de fe".
Pero otra vez, en considerar la
planta que se
“marchita”, para que sea revivida, ciertas
medidas tienen que ser tomadas. Semejantemente, en el cristiano
reincidente, la
Palabra de Dios tiene que ser el instrumento para revivir
al reincidente. Es verdad que el Espíritu Santo es el
Agente para el Avivamiento, pero Él no lo hará aparte de
la Palabra de Dios. Por
eso que David ora: "Oh Jehová,
Vivifícame conforme á tu palabra"
(Salmo 119: 107, 25, 154). Para ponerlo en otra manera,
el
reincidente tiene que oír la Palabra de Dios, si hay de haber
cualquier
esperanza de Avivamiento; y por supuesto, tiene que entrar con el poder
del
Espíritu Santo para que ellos puedan ser "criados
en las palabras de la fe y de
la buena doctrina" (1 Timoteo 4:6). Recuerde, ¡que una planta
que se
"marchita" puede ser desherbada, puede ser cultivada y puede ser
fertilizada, pero será nada, si no es regada! ¡El agua
empezará el proceso de
revivirla! Lo mismo es verdad con el cristiano que se esta "marchitando
espiritualmente": ¡Ellos pueden ir a la iglesia, oír la
Palabra de Dios, e
incluso orar; pero a menos que Dios mande "lluvias
de bendición" (Ezequiel 34:26), ellos no serán
Revividos! Pero una vez
que Dios bendice Su Palabra a ellos en el poder del Espíritu
Santo, no sólo
serán Revividos, pero también serán prevenidos de
apostatar. Esto, por
supuesto, es sólo para el cristiano verdadero, quien ya tiene la
"vida" de Cristo, y no para uno que profesa ser cristiano, pero
está
todavía muerto espiritualmente. "Porque
la tierra que embebe el agua que muchas veces vino sobre ella, y
produce hierba (cristianos verdaderos)
provechosa á aquellos de los cuales es
labrada, recibe bendición de Dios: Mas la que produce espinas y abrojos (falsos cristianos), es
reprobada, y cercana de maldición; cuyo fin será el ser
abrasada" (Hebreos 6:7, 8).
Terceramente,
la apostasía puede ser prevenida por ser restaurado
otra vez. Siempre que una "planta marchitez" es Revivida y Renovada, también es Restaurado a su
condición
previa. Es decir, es restaurada a la condición de salud, fuerza,
belleza y
productividad que tenía antes que empezara a marchitar. Ahora,
puede resistir
la enfermedad y, puede aún resistir a vientos fuertes. Esto es
también verdad
de una reincidente cristiano que ha sido Revivido, Renovado y
Restaurado por la
gracia de Dios. Esta verdad es hecha muy claro en las Escrituras, tal
como Jeremías
30:17, donde leemos: "Mas yo haré
venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice
Jehová", donde
“venir” tiene el significado de ascender,
o el Señor levantando, o
restaurando al reincidente de una condición enferma y herida
debido al pecado.
También, el Salmista dice: "Confortará
mi alma" (23:3); o como él ora: "Vuélveme
el gozo de tu salvación" (51:12), (“Confortará”
y “Vuélveme” tienen el sentido de
restaurar), cuál gozo había sido privada a causa del
pecado, donde restaurar
aquí quiere decir volverse con la
idea de regresar a una condición previa. Por lo tanto, cuando un
reincidente
cristiano es Revivido y Renovado, implica también en ser
Restaurado a una
condición previa de salud y gracia espirituales que
volverá al reincidente a
una relación de amor y obediencia al Señor.
Inevitablemente, esta Restauración traerá
al cristiano
para atrás a la Palabra de Dios. En una condición
reincidida, el cristiano se había
caído de una posición de delicia en la Palabra de Dios y
obediencia a ella.
Ahora, en este estado de rebeldía, el reincidente fue abierto a "todo viento de doctrina"
(Efesios 4:14) y estaba sin protección de "espíritus
de error y á doctrinas de demonios" (1 Timoteo 4:1); y
también como Jeremías
6:10 dice: "He aquí que la palabra
de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman". Pero en el
Avivamiento,
el cristiano restaurado es devuelto a esa posición previa debido
en ser
revivido y renovado que ahora la Palabra de Dios una vez más
llega a ser una delicia
y dirá con el Salmista: "¡Cuán
dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel
á mi boca" (119:103),
y una “lámpara es á mis pies tu palabra,
Y lumbrera á mi camino" (v.105); y "susténtame
conforme á tu palabra, y viviré" (v.116); y "el principio de tus palabras alumbra; Hace entender á
los simples"
(v.130). Cuándo esto ocurre al cristiano restaurado, entonces el
peligro de la
apostasía será prevenido porque 2 Tesalonicenses 2:10-12
no será verdad de
ellos: "Por cuanto no recibieron el
amor de la verdad para ser salvos. Por tanto, pues, les envía
Dios operación de
error, para que crean á la mentira; para que sean condenados
todos los que no
creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad".
En cuarto
lugar, la apostasía puede ser prevenida por ser otra vez reformado. En el Avivamiento, como he indicado antes,
cuatro cosas
ocurrirán: El reincidente será Revivido, Renovado,
Restaurado, y también
Reformado. Por Reformado, quiero decir, que sería contradictorio
con el Avivamiento
Total para uno seguir viviendo igual que antes, sino que tendrá
su vida
"reformada" porque él ha sido "revivido", "renovado"
y "restaurado". Ahora su vida será una de santidad, de
obediencia, y
de andar en el Espíritu. En la reincidencia, el cristiano andaba
"en oposición” (Levítico 26:23) a
Jehová, pero en el Avivamiento su vida será "reformada"
que ahora él "andará como (Jesús)
anduvo"
(1 Juan 2:6). De hecho, esto es la evidencia del Avivamiento Total de
uno que
había estado previamente en una condición reincidida; o
como Pablo le dice a
los Gálatas: "Hijitos míos, que
vuelvo otra vez á estar de parto de
vosotros, hasta que Cristo sea formado
en vosotros" (4:19). Aparentemente, los Gálatas
habían perdido la "imagen" de Cristo en sus
vidas; y esto fue debido porque ellos habían reincidido; y
así que Pablo estaba
muy concernido por ellos para que Cristo fuera “re-formado"
en ellos "otra
vez".
Pero han de notar que los Gálatas habían
reincidido de
las verdades del Evangelio. Esto se hace muy claro del principio de la
epístola. "Estoy maravillado de que
tan pronto os hayáis traspasado del
que os llamó á la gracia de Cristo, á otro
evangelio" (1:6). Esto, por
supuesto, es la prueba de una reincidencia cuando comienzan a partir de
la fe;
o de las doctrinas del “evangelio de la
gracia de Dios" (Hechos 20:24). Por lo tanto, no sólo
necesita el
cristiano reincidente que la imagen de Cristo sea “re-formado” en su
vida, pero
también necesita de ser "re-formado" en sus creencias, es decir,
en
las doctrinas de la Palabra de Dios. Esto es lo que sucedió en
la Reformación;
porque no sólo lo que se profesaba la cristiandad en aquel
tiempo estaba en
oscuridad total con respecto a las verdades gloriosas de la Palabra de
Dios,
pero se encontraba también en la apostasía, como la
historia lo tiene probado.
Pero Dios, de Su gracia, envió un Avivamiento poderoso que
produjo la
Reformación. Cuándo esto sucede en la vida de un
reincidente, esto prevendrá la
apostasía porque así como en la salvación, la
verdad de Santiago será verdad
para ellos: “Hermanos, si alguno de entre
vosotros ha errado de la verdad (en
la reincidencia), y alguno le
convirtiere, sepa que el que hubiere
hecho convertir al pecador del error de su camino (reformado
a la
verdad de la Palabra de Dios),
salvará un alma de muerte (apostasía), y cubrirá multitud de pecados"
(vv.19, 20).
Ahora, en conclusión, encontramos que hay
absolutamente
una necesidad para un Avivamiento y Despertamiento Espiritual en estos
días, a
causa de la realidad de la Apostasía. Como he dicho previamente,
no es que es
para el futuro; ¡ya está aquí! Tristemente,
multitudes de profesores cristianos
están asidos por ella. Todo lo que uno tiene que hacer es mirar
alrededor y
atender a la popularidad de tantos falsos tal llamados profetas y
maestros que
abundan alrededor de nosotros y a las multitudes que los siguen,
adhiriendo a
sus doctrinas falsas. Es como el apóstol Pablo escribió a
Timoteo en su segunda
epístola: "Porque vendrá tiempo
cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo
comezón de oir, se amontonarán
maestros conforme á sus concupiscencias, y apartarán
de la verdad el oído y se volverán á las
fábulas" (vv.3, 4). Pero
a menos que Dios de Su gracia los traiga para atrás a "la fe de la verdad" (2 Tesalonicenses 2:13), ellos
seguirán rechazando "el amor de la
verdad para ser salvos" (v.10); y porque ellos no quieren conocer
la
verdad, ellos no recibirán la verdad; y porque ellos no
recibirán la verdad,
ellos aceptarán cualquier doctrina falsa que los hace sentir
bien. Es mi
oración que Dios será complacido para bendecir este
mensaje a nuestros corazones,
y nos Revivirá, nos Renovará, nos Restaurará y nos
Reformará según a Su Verdad,
"como la verdad está en Jesús"
(Efesios 4:21). Amén.