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¡El AVIVAMIENTO PREVIENE LA APOSTASÍA!

(Escrituras Escogidas)
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Como previamente indicado antes, no hay indicación en la Biblia de un gran Avivamiento que ocurrirá antes que "se manifestará el Señor Jesús del cielo con los ángeles de su potencia en llama de fuego, para dar el pago á los que no conocieron á Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales [todos los que no tienen “arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hechos 20:21)] serán castigados de eterna perdición por la presencia del Señor, y por la gloria de su potencia, cuando viniere para ser glorificado en sus santos, y á hacerse admirable en aquel día en todos los que creyeron” como el apóstol Pablo nos dice en 2 Tesalonicenses 1:7-10. No obstante, nunca debe el pueblo de Dios ser tan sencillos de pensar que nosotros nunca reincidimos. No sólo las Escrituras nos enseñan que cristianos pueden, y lo harán, de reincidir, pero aún nuestras propias experiencias demuestran eso. Por lo tanto, nuestros ojos siempre deben estar abiertos a la posibilidad de la reincidencia en nuestras propias vidas personales, así como también en la vida de la iglesia. ¡Nosotros siempre tenemos que tener presente que reincidir es muy fácil; porque estamos tan "adheridos á la rebelión contra (Dios)" (Óseas 11:7); pero del otro lado, para permanecer en un estado revivido nosotros tenemos que depender del Espíritu de la gracia de guardarnos para no caernos de Él!

Ahora, como he indicado también muchos otros tiempos antes, que aunque no vemos un gran Avivamiento que sucede dentro de la cristiandad profesante (a pesar de tantos que reclaman que hay uno), mas lo que vemos es una gran apostasía, o como el apóstol Pablo lo refiere a "una defección” (Griego); o (“caerse de") (traducción de KJV) (2 Tesalonicenses 2:3). En otras palabras, amado pueblo de Dios, antes del regreso del Señor Jesucristo por Sus santos, o como es referido como el Rapto ["cuanto á la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento á él” (v.1)], ¡esta Apostasía tiene que suceder "primero"! En esta Apostasía la manifestación más evidente de ello será la adherencia a doctrinas falsas y la negación de las doctrinas esenciales "del evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24); o como es indicado en 1 Timoteo 4:1 que "el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos algunos apostatarán de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios", inclusive 2 Timoteo 4:3, 4 donde leemos que "vendrá tiempo cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme á sus concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán á las fábulas". Esto no es algo que quizás sucederá, sino que sucederá; y, amado, no sólo esta sucediendo, pero ¡YA ES AQUI!

Habiendo dicho eso, ¿qué tiene que ver el Avivamiento con la Apostasía, ya que he dicho que la Biblia no enseña que un Avivamiento se supone de ocurrir antes de la "la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición", es decir, el Anticristo (2 Tesalonicenses 2:3)? ¡TIENE QUE VER CON TODO! Aunque es verdad que no vemos un Avivamiento general sucediendo en el futuro para una cristiandad profesante, todavía es de la importancia suprema y de la necesidad absoluta que cristianos e iglesias reincidentes sean Revividos, Renovados, Restaurados y Reformados antes que Señor Jesús vuelva como notamos en el capítulo 1 de 2 Tesalonicenses. La razón por esto es que estar en un estado reincidido es de estar en peligro de la Apostasía; por qué, ¿qué es "reincidir," si no es sólo de retroceder al pecado y al mundo, pero también de volverse, o de “caerse” de lo que profesamos ser y creer? En eso esta el peligro; porque si nuestra “profesión de fe” como cristianos o como una iglesia que profesa pertenecer a Cristo, contradice nuestra "profesión de fe," entonces definitivamente, ¡algo esta radicalmente mal con nosotros! No demos por sentado que porque profesamos ser cristianos no importa cómo vivimos o creemos; porque ¡eso sería fatal a nuestras almas!

Pero antes de entrar en cómo el Avivamiento Previene la Apostasía, permíteme a este punto interponer lo siguiente, a lo cual en otras veces me ha referido: SOLO los cristianos verdaderos que se ha reincididos son los objetos del Avivamiento; porque sólo aquellos que tienen "a lo menos una chispa de la vida espiritual", la cual es en Jesucristo, ¡PUEDEN SER REVIVIDOS! Si esto no es verdad de uno que profesa ser "cristiano," entonces tal persona esta "espiritualmente muerto". "El que tiene al Hijo, tiene la vida: el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida" (1 Juan 5:12). De ahí es que si somos concernidos por nuestras almas, y por la gracia de Dios nos ha sido mostrado que necesitamos el Avivamiento, necesitamos que orar como David: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos: Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno" (Salmos 139:23, 24); y no sólo para nosotros mismos, pero también para el pueblo de Dios: "¿No volverás tú á darnos vida, Y tu pueblo se alegrará en ti?” (85:6). Esto, yo creo, puede sólo ser verdad para uno que ya ha sido "nacido otra vez" y "del Espíritu" (Juan 3:3-7). Si hacemos esto, amados, entonces tenemos la promesa de Óseas 14:4 – "Yo medicinaré (sanaré) su rebelión (reincidencia), amarélos de voluntad"; y también de Jeremías 3:22 – "Convertíos, hijos rebeldes, sanaré vuestras rebeliones” (reincidencias); y nuestra respuesta será: "He aquí nosotros venimos á tí; porque tú eres Jehová nuestro Dios".

Otra cosa que tengo que decir es que el peligro de la Apostasía es más real hoy en día que en otros tiempos de la historia, simplemente por causa de lo que nos advierte el apóstol Juan: "Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros" (1 Juan 2:18, 19). Luego también el apóstol Pablo nos dice como le dijo a los ancianos de Efeso: "Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al ganado; Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí" (Hechos 20:29, 30); y el apóstol Pedro: "Pero hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente herejías de perdición, y negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos perdición acelerada. Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la verdad será blasfemado" (2 Pedro 2:1, 2). En otras palabras, esto tiene referencia a los maestros y predicadores falsos que se aceptarán en la "cristiandad" de hoy que traerán "todo viento de doctrina" (Efesios 4:14) que engañará a muchos del pueblo de Dios. Esto es muy evidente, amado pueblo de Dios, en mucho de lo que es llamado televisión y radio cristiana. Todo lo que tiene que hacer es probar todo que usted ve y oye con la Palabra de Dios, y SABRA que ya estamos en la Gran Apostasía.

A continuar con el estudio, vamos ahora contestar la pregunta: ¿Cómo puede el Avivamiento prevenir la Apostasía? Bueno, ante todo, tenga presente que la apostasía simplemente quiere decir "caerse de" la verdad en que uno había profesado estar colocado sobre ella. También, recuerde que "reincidir" es "retroceder" al pecado y al mundo, que es manifestado en andar en la carne y no según al "Espíritu de vida en Jesucristo" (Romanos 8:2ff.). En este capítulo puede ver el peligro que existe de tal vida; y especialmente en el verso 9 donde se dice del creyente: "Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él". Por eso somos ordenados en Gálatas 5:16, 25 – "Andad en el Espíritu, y no satisfagáis la concupiscencia de la carne… Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu". Tal vida es sólo posible cuando somos “llenos del Espíritu” (Efesios 5:18). Pero la reincidencia agotará la plenitud del Espíritu, y nos llena con nuestros propios caminos: "De sus caminos será harto el apartado de razón (el reincidente)" (Proverbios 14:14). 

Ahora, considere lo qué es la Apostasía según a la Palabra de Dios: "Por cuanto (cristianos profesantes que han apostatado) no recibieron el amor de la verdad (de la Biblia) para ser salvos" (2 Tesalonicenses 2:10); "En los venideros tiempos algunos (de cristianos profesantes) apostatarán (se caerán) de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios" (1 Timoteo 4:1); y "vendrá tiempo (lo cual es HOY) cuando (cristianos profesantes) ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme á sus concupiscencias, y apartarán de la verdad (de la Biblia) el oído y se volverán á las fábulas (las falsas doctrinas que son tan populares HOY EN DÍA) (2 Timoteo 4:3, 4). Pero considere también muy gravemente lo que la Biblia dice con respecto a estos individuos: ¡NO HAY ESPERANZA DE SALVACION PARA ELLOS, SINO SOLO QUEDA UN JUICIO ARDIENTE PARA ELLOS! Note que se dice que "por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos…, Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira; Para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad" (2 Tesalonicenses 2:10-12).

Uno de las manifestaciones obvias de reincidencia en uno que profesa ser cristiano tiene que ver con la Palabra de Dios: Ya no hay más una delicia en ella y un deseo de ser enseñado por ella. Tal persona puede cargar todavía una Biblia e ir a la iglesia y oírla predicada, mas como el dicho va, 'entra por una oreja y sale por el otro'. La verdad de ella ya no más los santifica (Juan 17:17); y en un sentido, ellos ya no más la reciban como "la palabra de Dios, la cual obra en (aquellos) los que creyeron (1 Tesalonicenses 2:13). En cuanto a ellos, ya no más tienen ninguna necesidad de ella y así que desatienden sus enseñanzas, o las "doctrinas"; o como Pablo dice que "no sufrirán la sana doctrina" (2 Timoteo 4:3). Siempre que es predicada e enseñada fielmente, ellos hallarán alguna "razón" para contradecirla; o a lo menos, ignorándola para que no les aproveche "para enseñar (doctrina), para redargüir, para corregir, para instituir en justicia" (2 Timoteo 3:16).

Aquí está el peligro: Cuándo uno que profesa ser cristiano ha reincidido hasta este punto, y no esta creciendo "en la gracia y en conocimiento de nuestro Señor y el Salvador Jesucristo" (2 Pedro 3:18), tal persona está abierta a "todo viento de doctrina" (Efesios 4:14) que sopla a través del rostro de mucho, verdaderamente muchísimo, del cristianismo profesante de hoy. Temo de lo que el Señor Jesucristo dice en Mateo 7:26-28 es verdad de ellos si no son sacados "del error de sus caminos" (Santiago 5:20): "Y cualquiera que me oye estas palabras (“su doctrina” – (v.28), y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina”. En otras palabras, amados, a pesar de tener una Biblia delante de sus ojos, ellos creeran más bien a éstos "falsos doctores (maestros), que introducirán encubiertamente herejías de perdición,… Y muchos seguirán sus disoluciones, por los cuales el camino de la verdad será blasfemado" (2 Pedro 2:1, 2). Esto es tan evidente hoy en día; porque cuando ves multitudes de cristianos profesantes que se adhieren a las doctrinas falsas de tantos populares tal-llamados hombres, y mujeres, "ungidos", de hoy en día, su base doctrinal está tan defectuosas que cuando "descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu” sobre ellos, ellos "caerán” y será “grande su ruina" en la perdición, a menos que la Gracia Libre y Soberana de Dios los traiga atrás a la verdad, "como la verdad está en Jesús" (Efesios 4:21).

Por el otro lado, cuando Dios de Su gracia comienza a tratar con Su “hijos rebeldes”" (Jeremías 3:14, 22), Él lo hará por Su Espíritu Santo. Pero el Espíritu no traerá la convicción de nuestro estado reincidido en "moviendo" nuestras emociones ni "agitando" nuestros sentimientos. No, Él tratará con nosotros por, y mediante, y en Su Palabra para mostrarnos lo que nos ha sucedido. ¡El Espíritu Santo de Dios nunca tratará con nosotros APARTE de las doctrinas de la Biblia! Por eso es que cuándo el Avivamiento venga, siempre ocurrirá con un "Jehová ha dicho así". Aún David reconoció esto cuando él oró: "Vivifícame según tu palabra" (Salmo 119:25, 107, 154). Ella nos da entendimiento, no sólo que hemos reincidido, pero también el peligro en que estamos por causa de ello. Considere lo siguiente: "El principio de tus palabras alumbra; Hace entender á los simples" (v.130); y así que oraremos como David: "Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: Dame entendimiento conforme á tu palabra" (v.169), y "dame entendimiento, y viviré" (144). Pero también, la Palabra de Dios no sólo es una "luz" que revela si estamos "andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad" (1 Juan 1:6), que un reincidente hace, pero también es como un "fuego" que probará nuestra "fe", y es "como martillo que quebranta la piedra"; y, ¿qué piedra peor hay entonces que nuestros los corazones pedregosos que han sido endurecidos “con engaño de pecado" (Jeremías 23:29; 1 Pedro 1:7;Hebreos 3:13).  

Ahora consideremos cómo el Avivamiento Previene la Apostasía. Como notado antes, un "cristiano" reincidente corre peligro de tomar ese paso final á la apostasía porque ellos tienen un "corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo" y están "endurecidos con engaño de pecado" (Hebreos 3:12, 13). Esto los pone en un estado espiritual que los puede causar "apostatar de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios; Que con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia" (1 Timoteo 4:1, 2). Además, si son dejados a sí mismos, ellos "no recibiran el amor de la verdad para ser salvos" (2 Tesalonicenses 2:10). De hecho, si Dios no "medicinará su rebelión", como prometido en Óseas 14:4, entonces Él mismo puede hacer lo contrario como advierte en 2 Tesalonicenses 2:11, 12 que "les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira; para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad”. Así que, la única esperanza que reincidentes tienen es que para Dios de Su gracia libre y soberana les envíe un Avivamiento para que al fin no apostataran.

Ahora, tenga presente, que la apostasía es un "caerse afuera" (2 Tesalonicenses 2:3), es decir, una defección de la verdad (apropiadamente el estado), como indicado en el diccionario griego de la Concordancia de Strong’s, significando que un reincidente ha tomado un paso AFUERA de la verdad de Dios por no creer lo que Él dice y realmente desobedeciéndola. Además, el reincidente puede ir tan lejos en negar la verdad de la Palabra de Dios y actualmente aceptando doctrinas falsas. Tales personas todavía pueden profesar ser "cristianos", e incluso pertenecer a una iglesia. No obstante, si uno les pone atención, ellos verán que no sólo su vidas contradicen sus profesiones como cristianos, pero también uno oirá lo que ellos creen; "porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34) porque "de sus caminos será harto el apartado de razón (el reincidente)" (Proverbios 14:14), que será manifestado por lo que ellos hacen y por lo que ellos dicen.

Por lo tanto, un reincidente cristiano tendrá que experimentar un Avivamiento Total para prevenir su Apostasía; y este sólo será verdad si Somos Revividos, Renovados, Restaurados y Reformados de nuestras reincidencias. Tenemos que decir que estos cuatro elementos del Avivamiento tienen que ocurrir en un reincidente si es de ser verdad que ellos han experimentado un Avivamiento Total; o que ellos han sido sanados de sus reincidencias. Así que, vamos a considerar estos cuatro elementos individualmente y ver cómo ellos prevendrán la apostasía; y que le agrade a nuestro Dios, quien "es amador de misericordia”, y que se “tornará”,  y “tendrá misericordia de nosotros;” y “sujetará nuestras iniquidades, y echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados" (Miqueas 7:18, 19) por el amor de Su Hijo amado, nuestro Señor y el Salvador Jesucristo. Amén.

Primero, la apostasía puede ser prevenida por ser revivido otra vez. Recuerde, cuando una planta se "marchita" es debido a la falta de nutrición que no esta recibiendo; y a menos que ciertas medidas sean tomadas, la planta finalmente se secará y se morirá. Espiritualmente hablando, esto es también verdad de los reincidentes. Ellos continuarán en "marchitarse espiritualmente" a menos que Dios de Su gracia intervenga. Pero note que la reincidencia no sólo esta conectado con caer en el pecado, pero también con caerse de la Palabra de Dios. Esto es aclarado en 1 Timoteo 4. El verso 1 nos dice que "el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos algunos apostatarán de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios". En otras palabras, habrá algunos que profesan ser cristianos que en realidad “apostatarán de la fe”, es decir, negarán las doctrinas esenciales "del evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24); o de la "una fe" (Efesios 4:5). Pero para llegar a este punto, ellos tuvieron que haber empezado a "marchitase" en algún punto en sus vidas; y por todas indicaciones aquí vemos que tuvo que ser con respecto a la Palabra de Dios. Es decir, la Palabra de Dios ya no "los santifica" (Juan 17:17), o ya no "obra en (ellos)" (1 Tesalonicenses 2:13). Como resultado, ellos empiezan a "caerse", no sólo en el pecado, pero también de su "profesión de fe".

Pero otra vez, en considerar la planta que se “marchita”, para que sea revivida, ciertas medidas tienen que ser tomadas. Semejantemente, en el cristiano reincidente, la Palabra de Dios tiene que ser el instrumento para revivir al reincidente. Es verdad que el Espíritu Santo es el Agente para el Avivamiento, pero Él no lo hará aparte de la Palabra de Dios. Por eso que David ora: "Oh Jehová, Vivifícame conforme á tu palabra" (Salmo 119: 107, 25, 154). Para ponerlo en otra manera, el reincidente tiene que oír la Palabra de Dios, si hay de haber cualquier esperanza de Avivamiento; y por supuesto, tiene que entrar con el poder del Espíritu Santo para que ellos puedan ser "criados en las palabras de la fe y de la buena doctrina" (1 Timoteo 4:6). Recuerde, ¡que una planta que se "marchita" puede ser desherbada, puede ser cultivada y puede ser fertilizada, pero será nada, si no es regada! ¡El agua empezará el proceso de revivirla! Lo mismo es verdad con el cristiano que se esta "marchitando espiritualmente": ¡Ellos pueden ir a la iglesia, oír la Palabra de Dios, e incluso orar; pero a menos que Dios mande "lluvias de bendición" (Ezequiel 34:26), ellos no serán Revividos! Pero una vez que Dios bendice Su Palabra a ellos en el poder del Espíritu Santo, no sólo serán Revividos, pero también serán prevenidos de apostatar. Esto, por supuesto, es sólo para el cristiano verdadero, quien ya tiene la "vida" de Cristo, y no para uno que profesa ser cristiano, pero está todavía muerto espiritualmente. "Porque la tierra que embebe el agua que muchas veces vino sobre ella, y produce hierba (cristianos verdaderos) provechosa á aquellos de los cuales es labrada, recibe bendición de Dios: Mas la que produce espinas y abrojos (falsos cristianos), es reprobada, y cercana de maldición; cuyo fin será el ser abrasada" (Hebreos 6:7, 8).

En segundo lugar, la apostasía puede ser prevenida por ser renovado otra vez. Una vez más, nos referimos a la planta que se marchita: Una vez que la planta es Revivida, sin entrar en los detalles, las habilidades de producir las flores fragantes, o fruta deliciosa, son Renovadas. Igualmente un cristiano Revivido, quien previamente en una condición reincidida no manifestaba las flores hermosas de la gracia de Dios, y ni tampoco "buenos frutos", "fruta a santidad", "el fruto del Espíritu" y “el fruto de justicia", ahora tiene sus habilidades Renovadas por el Espíritu de vida para producir, no sólo las flores fragantes de la gracia de Dios, pero también el fruto espiritual a que ha sido referido.

Pero otra vez, el cristiano revivido es hecho fuerte por la Palabra del Señor; o como el Salmista dice: "Corrobórame según tu palabra" (Salmo 119:28). Ya ves, como una planta es revivida, es hecha más fuerte y puede resistir los vientos fuertes, e incluso las enfermedades. Esto sucede también en el reincidente que Es Revivido por ser "criado en las palabras de la fe y de la buena doctrina" (1 Timoteo 4:6). Como resultado, el cristiano Revivido que llega a ser fortalecido “en la gracia que es en Cristo Jesús" (2 Timoteo 2:1) puede resistir toda doctrina falsa, o cualquier cosa que tiende a destruir su fe en el Señor Jesucristo. Esto es porque su deseo para, y delicia en, la Palabra de Dios, es Renovada. Mientras que antes en su condición reincidida, el reincidente no sólo descuidaba, pero también tenía una aversión para la Palabra de Dios, ahora puede decir con el Salmista: "Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal" (19:10); y como resultado puede decir, "Recrearme en tus estatutos: No me olvidaré de tus palabras" (119:16); "Y deleitarme en tus mandamientos, que he amado" (v.47);
"Mejor me es la ley de tu boca, Que millares de oro y plata" (v.72); "Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; Porque con ellos me has vivificado" (v.93); "Cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación" (v.97); "Ordena mis pasos con tu palabra; Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí" (v.133); "Yo anduve errante como oveja extraviada; busca á tu siervo; Porque no me he olvidado de tus mandamientos" (v.176). Siempre que esto llega a ser verdadero en un cristiano Revivido, entonces la Apostasía puede ser prevenida porque ahora su deseo y delicia en la Palabra de Dios son Renovados una vez más.

Terceramente, la apostasía puede ser prevenida por ser restaurado otra vez. Siempre que una "planta marchitez" es Revivida y  Renovada, también es Restaurado a su condición previa. Es decir, es restaurada a la condición de salud, fuerza, belleza y productividad que tenía antes que empezara a marchitar. Ahora, puede resistir la enfermedad y, puede aún resistir a vientos fuertes. Esto es también verdad de una reincidente cristiano que ha sido Revivido, Renovado y Restaurado por la gracia de Dios. Esta verdad es hecha muy claro en las Escrituras, tal como Jeremías 30:17, donde leemos: "Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová", donde “venir” tiene el significado de ascender, o el Señor levantando, o restaurando al reincidente de una condición enferma y herida debido al pecado. También, el Salmista dice: "Confortará mi alma" (23:3); o como él ora: "Vuélveme el gozo de tu salvación" (51:12), (“Confortará” y “Vuélveme” tienen el sentido de restaurar), cuál gozo había sido privada a causa del pecado, donde restaurar aquí quiere decir volverse con la idea de regresar a una condición previa. Por lo tanto, cuando un reincidente cristiano es Revivido y Renovado, implica también en ser Restaurado a una condición previa de salud y gracia espirituales que volverá al reincidente a una relación de amor y obediencia al Señor.

Inevitablemente, esta Restauración traerá al cristiano para atrás a la Palabra de Dios. En una condición reincidida, el cristiano se había caído de una posición de delicia en la Palabra de Dios y obediencia a ella. Ahora, en este estado de rebeldía, el reincidente fue abierto a "todo viento de doctrina" (Efesios 4:14) y estaba sin protección de "espíritus de error y á doctrinas de demonios" (1 Timoteo 4:1); y también como Jeremías 6:10 dice: "He aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman". Pero en el Avivamiento, el cristiano restaurado es devuelto a esa posición previa debido en ser revivido y renovado que ahora la Palabra de Dios una vez más llega a ser una delicia y dirá con el Salmista: "¡Cuán dulces son á mi paladar tus palabras! Más que la miel á mi boca" (119:103), y una “lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino" (v.105); y "susténtame conforme á tu palabra, y viviré" (v.116); y "el principio de tus palabras alumbra; Hace entender á los simples" (v.130). Cuándo esto ocurre al cristiano restaurado, entonces el peligro de la apostasía será prevenido porque 2 Tesalonicenses 2:10-12 no será verdad de ellos: "Por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por tanto, pues, les envía Dios operación de error, para que crean á la mentira; para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes consintieron á la iniquidad".

En cuarto lugar, la apostasía puede ser prevenida por ser otra vez reformado. En el Avivamiento, como he indicado antes, cuatro cosas ocurrirán: El reincidente será Revivido, Renovado, Restaurado, y también Reformado. Por Reformado, quiero decir, que sería contradictorio con el Avivamiento Total para uno seguir viviendo igual que antes, sino que tendrá su vida "reformada" porque él ha sido "revivido", "renovado" y "restaurado". Ahora su vida será una de santidad, de obediencia, y de andar en el Espíritu. En la reincidencia, el cristiano andaba "en oposición” (Levítico 26:23) a Jehová, pero en el Avivamiento su vida será "reformada" que ahora él "andará como (Jesús) anduvo" (1 Juan 2:6). De hecho, esto es la evidencia del Avivamiento Total de uno que había estado previamente en una condición reincidida; o como Pablo le dice a los Gálatas: "Hijitos míos, que vuelvo otra vez á estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros" (4:19). Aparentemente, los Gálatas habían perdido la "imagen" de Cristo en sus vidas; y esto fue debido porque ellos habían reincidido; y así que Pablo estaba muy concernido por ellos para que Cristo fuera “re-formado" en ellos "otra vez".

Pero han de notar que los Gálatas habían reincidido de las verdades del Evangelio. Esto se hace muy claro del principio de la epístola. "Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis traspasado del que os llamó á la gracia de Cristo, á otro evangelio" (1:6). Esto, por supuesto, es la prueba de una reincidencia cuando comienzan a partir de la fe; o de las doctrinas del “evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24). Por lo tanto, no sólo necesita el cristiano reincidente que la imagen de Cristo sea “re-formado” en su vida, pero también necesita de ser "re-formado" en sus creencias, es decir, en las doctrinas de la Palabra de Dios. Esto es lo que sucedió en la Reformación; porque no sólo lo que se profesaba la cristiandad en aquel tiempo estaba en oscuridad total con respecto a las verdades gloriosas de la Palabra de Dios, pero se encontraba también en la apostasía, como la historia lo tiene probado. Pero Dios, de Su gracia, envió un Avivamiento poderoso que produjo la Reformación. Cuándo esto sucede en la vida de un reincidente, esto prevendrá la apostasía porque así como en la salvación, la verdad de Santiago será verdad para ellos: “Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad (en la reincidencia), y alguno le convirtiere, sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino (reformado a la verdad de la Palabra de Dios), salvará un alma de muerte (apostasía), y cubrirá multitud de pecados" (vv.19, 20).

Ahora, en conclusión, encontramos que hay absolutamente una necesidad para un Avivamiento y Despertamiento Espiritual en estos días, a causa de la realidad de la Apostasía. Como he dicho previamente, no es que es para el futuro; ¡ya está aquí! Tristemente, multitudes de profesores cristianos están asidos por ella. Todo lo que uno tiene que hacer es mirar alrededor y atender a la popularidad de tantos falsos tal llamados profetas y maestros que abundan alrededor de nosotros y a las multitudes que los siguen, adhiriendo a sus doctrinas falsas. Es como el apóstol Pablo escribió a Timoteo en su segunda epístola: "Porque vendrá tiempo cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oir, se amontonarán maestros conforme á sus concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán á las fábulas" (vv.3, 4). Pero a menos que Dios de Su gracia los traiga para atrás a "la fe de la verdad" (2 Tesalonicenses 2:13), ellos seguirán rechazando "el amor de la verdad para ser salvos" (v.10); y porque ellos no quieren conocer la verdad, ellos no recibirán la verdad; y porque ellos no recibirán la verdad, ellos aceptarán cualquier doctrina falsa que los hace sentir bien. Es mi oración que Dios será complacido para bendecir este mensaje a nuestros corazones, y nos Revivirá, nos Renovará, nos Restaurará y nos Reformará según a Su Verdad, "como la verdad está en Jesús" (Efesios 4:21). Amén.