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UN
AVIVAMIENTO VERDADERO VS. UN AVIVAMIENTO FALSIFICADO
Creería que la mayoría de nosotros
conocemos el
término "dinero falsificado". Eso, por supuesto, es simplemente
el hacer
ilegal de "dinero falso" para tratar de pasarlo como dinero verdadero;
y a menos que uno sea un experto para conocer la diferencia, uno puede
ser
engañado por ello y cree realmente que es dinero verdadero. Esto
puede ser
también verdad con respecto al Avivamiento. Hay un
"falsificador",
quien es ninguno otro que Satanás que tomará la ventaja
para plantar su cizaña
entre el trigo; y a menos que tengamos la sabiduría y el
entendimiento de la
Palabra de Dios lo que es un Avivamiento Verdadero quizás
podíamos asociar el
falso con el verdadero; y eso quizás resultaría
desastroso, no sólo al creyente
individual, pero ¡aún a una iglesia! Permítame
compartir algunas cosas que creo
que podemos utilizar para el discernimiento, especialmente con tanto
"emocionalismo"
siendo utilizado como la medición de Avivamiento.
1. El
Avivamiento Verdadero es de Dios. Creo
realmente que tenemos
que empezar con esto. Si no lo hacemos, podemos hacer el error de
depender en
nosotros para producir algo que sólo el Espíritu Santo de
Dios puede producir. No
hace ninguna diferencia qué tanto quizás queramos o
tratemos de hacer para
traer el Avivamiento; podemos tan bien decir que podemos crear algo de
nada
como lo hizo Dios. Tenemos que mirar a Dios por ello, de otro modo
podemos ir
por los movimientos de pensar que tenemos Avivamiento cuando todo lo
que
resulta es el 'mover de las emociones.' Pero cuando Dios trae el
Avivamiento a
Su pueblo, esto será una "experiencia verdadera" en sus vidas.
Será
más que solo 'emocional,' se manifestará en un sentido
práctico. Piense de una
planta de fruta que se esta marchitando…; cuando es revivida,
¡usted lo sabrá a
causa de su fruta! El Avivamiento verdadero de Dios resultará en
fruta que será
conforme al "fruto del
Espíritu" (Gálatas 5:22, 23).
Por el otro lado, cuándo el hombre trata de
"producir" un Avivamiento, nunca falta que ellos recurrirán a
medios
carnales, sin decir "artefactos", para traer el Avivamiento. Esto, de
necesidad, tiene que ser así simplemente porque ellos no buscan
a Dios para el
Avivamiento sino a lo que ellos pueden hacer. Una práctica
común que vemos es
cuando una iglesia planea para avivamientos en ciertos tiempos del
año, tal
como un Avivamiento de la Primavera o un Avivamiento del Otoño.
También un
cierto predicador, inclusive un líder de música,
serán invitados para hacer el
"revivir". Quizás algunas proveerán estímulos para
que la gente venga
a estas reuniones especiales, o aun refrescos antes de o después
de los
servicios; o ¡aún una comida ordinaria! Luego, durante los
servicios un
"atmósfera" se tratará de ser puesto para poner a la
gente con
desahogo, o con decir algo humorístico o con cantar coritos.
Pero peor de todo,
¡es cuando hay un esfuerzo deliberado para excitar las emociones
o sentimientos
de la gente para obtener que las personas respondan a la
"invitación"
y pasen al frente para testificar que han sido "tocados"! La cosa
triste acercas de esto es que cuando el "evangelista" se va, el
Avivamiento
se va con él y los “avivados” vuelven generalmente a su estado
reincidido
anterior. Creo que esto es una razón que no hemos visto
Avivamientos Verdaderos
por algún tiempo porque Dios ha sido dejado fuera en tales
"avivamientos"
de hoy.
2. El
Avivamiento verdadero es una obra espiritual. Por esto
quiero decir que es el Espíritu Santo de Dios que produce la
obra del
Avivamiento; porque es imposible para el hombre carnal, e incluso
cristianos en
la fuerzas de la carne, produzcan aquello que sólo el divino
poder puede hacer.
Esto es lo que el apóstol Pablo significó cuando
él dijo a los cristianos de
Gálatas: "¿Tan necios sois?
¿habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os
perfeccionáis por la carne?"
(3:3). En otras palabras, a partir del momento en que nacemos “otra vez", o "del Espíritu"
(Juan 3:3, 6, 7), deberemos vivir la vida
cristiana en la plenitud del Espíritu y por Su poder. Pero en la
reincidencia
nosotros perdemos esa plenitud y el poder de modo que empezamos a
"marchitar" espiritualmente. La dulzura de Cristo y la belleza de Su
gracia se pierden porque el Espíritu es apagado en nuestras
vidas debido al
pecado y la desobediencia. E, incluso si somos hechos conscientes que
reincidimos, encontramos que no lo podemos parar porque como Pablo dice
en Romanos
7: "Porque tengo el querer, mas
efectuar el bien no lo alcanzo. Porque no hago el bien que quiero; mas
el mal
que no quiero, éste hago" (versos. 18, 19). Por lo tanto, ya que el Avivamiento Verdadero es un obra de
Dios, como notamos en nuestra primera proposición, El lo
hará por Su Espíritu,
quien solo puede dar vida, como Ezequiel nos muestra: "Y
díjome: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo del
hombre, y di
al espíritu: Así ha dicho el Señor Jehová: Espíritu,
ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.
Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y
estuvieron sobre sus pies,
un ejército grande en extremo" (37:9, 10). ¡Esto,
amados, es el
Avivamiento Verdadero!
Ahora, la manifestación más obvia en
nosotros del
Avivamiento del Espíritu Santo, no es tanto que nos "sentimos
bien",
o que nos ponemos muy "emocionados" acercas de ello…, no, la
manifestación
más obvia del Avivamiento Verdadero es que empezamos a andar en
la santidad, es
decir, "santos en toda conversación",
o "manera de vivir" (1
Pedro 1:15). Note que es el Espíritu Santo que nos
Revive; y en hacerlo,
Él nos causará que seamos santos "porque
escrito está: Sed santos, porque yo soy santo" (v.16).
Cuándo el
elemento de santidad se deja fuera en los tales llamados
"avivamientos" de hoy, definitivamente no es del Espíritu Santo.
Amados hermanos, no sean engañados por ésos que promueven
los avivamientos que
dejan a las personas de la misma manera como ellos entraron, con
ningún cambio
cualesquiera; ni por ésos que reclaman que un avivamiento ha
ocurrido a causa
de los "excesos" que se ven, o sea el tal llamado "avivamiento
de risa", etc., etc. No, amados, es como el SEÑOR dijo a
Zorobabel: "No con ejército (de medios ni
recursos que nosotros quizás utilicemos),
ni con fuerza (de la persuasión ni la elocuencia de
palabras), sino con mi espíritu, ha dicho
Jehová de
los ejércitos" (Zacarías 4:6). Así que, porque
el Avivamiento
Verdadero es una obra espiritual, deje afuera al Espíritu Santo,
y ¡le
garantizo que no habrá un Avivamiento! O Dios Soberano poderoso,
concede que Tu
Espíritu respire sobre nosotros, tus hijos rebeldes, así
que puédanos Ser
Revividos, Renovados, Restaurados, y Reformados. En Cristo Jesús.
Amén.
3. El
Avivamiento Verdadero es una obra de la gracia de Dios.
Hay aquellos que creen que el Avivamiento sólo vendrá si
hacemos ciertas cosas
para causarlo. Es decir, ellos piensan que podemos hacer ciertas cosas
que
moverá a Dios para mandarnos Avivamiento porque le mostramos
cuán digno somos,
y que merecemos que Dios lo haga por causa de ello. Una de esas cosas
puede ser
aún en tener reuniones fervientes de oración, donde las
personas quizás oren
con una angustia de corazón y una profusión de
lágrimas; y aún salir con la
idea que Dios tiene que mandar el avivamiento a causa de la sinceridad
de ellos.
Ellos harán todo posible para convencer a Dios que son sinceros
en lo que hacen
para un avivamiento. Pero tristemente, a pesar de todo lo que ellos
hacen, el Avivamiento
verdadero nunca vendrá a causa de en vez de mirar a la gracia de
Dios para
ello, ellos están confiando en sus propias "obras" para ello.
¡Esto
es tan manifestado hoy en día al considerar que mucho de lo que
es llamado
"avivamiento" es realmente "los obras de la carne", es
decir, el hacer del hombre!
Pero ahora, considera lo que el profeta Óseas nos
dice
en cómo Dios nos manda el Avivamiento: "Yo
medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad:
porque mi furor se apartó de
ellos" (Óseas 14:4). ¡Note que TODO lo hace Dios; y
simplemente porque
le complace! Aún en nuestro orar para el Avivamiento, nos es
dicho por Dios
cómo nosotros debemos de orar. Note en vv.1-3: "Conviértete,
oh Israel, á Jehová tu Dios: porque por tu pecado
has caído. Tomad con vosotros palabras,
y convertíos á Jehová, y decidle: Quita toda
iniquidad, y acepta el bien (o,
“recíbenos para nuestra bien”), y
daremos becerros de nuestros labios. No nos librará Assur; no
subiremos sobre
caballos, ni nunca más diremos á la obra de nuestras
manos: Dioses nuestros:
porque en ti el huérfano alcanzará misericordia".
Aquí somos mostrados
que debemos de confesar nuestra maldad y pedir el perdón
según á las riquezas
de Su gracia. También, somos mostrados que es desesperado de
mirar a alguien más,
o aún a nosotros mismos; pero debemos de venir a Él como
"huérfanos"
cuyo sola esperanza está en Él quien es “amador
de misericordia” y es “perdonador".
¡CONFIA EN TÍ MISMO Y NO HAY AVIVAMIENTO, PERO MIRA A LA
GRACIA DE DIOS Y LAS
LLUVIAS VENDRAN! ¡AMEN!
4. El
Avivamiento verdadero es una obra de la oración verdadera.
Tenga presente que la oración no es la causa del Avivamiento,
pero es el medio
por el cual Dios envía el Avivamiento a Su pueblo. Esto es hecho
muy claro en
las Escrituras. "Si se humillare mi
pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren,…
entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré
sus pecados, y sanaré su tierra"
(2 Crónicas 7:14); "Tomad con
vosotros palabras, y convertíos á
Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad,… Yo
medicinaré su rebelión,…" (Óseas 14:2, 4).
También en 1
Juan leemos: "Y esta es la confianza
que tenemos en él, que si demandáremos
alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que
demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones
que le
hubiéremos demandado" (vv. 14, 15). Es decir, no debemos
esperar
el Avivamiento de Dios a menos que seamos traídos a orar; y tal
oración que
trae el Avivamiento sólo puede ser verdad si es inspirado por "el espíritu de gracia y de oración"
(Zacarías 12:10) para que oremos “en todo
tiempo con toda deprecación y súplica en el
Espíritu" (Efesios 6:18).
Pero tenga en cuenta que tal oración no es "el orar en las sinagogas, y en los
cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres”, o
en ser “prolijos, como los Gentiles; que piensan
que por su parlería serán oídos" (Mateo 6:5,
7); y de hecho, ¡aún ni
serán las reuniones corporativas de oración! Al
contrario, la oración verdadera
es cuando “entras en tu cámara, y cerrada
tu puerta, oras á tu Padre que está en secreto; y tu
Padre que ve en secreto,
te recompensará en público” (v. 6). Al mismo tiempo,
tal oración no es de
nuestro hacer, ni origina con nosotros. Por el otro lado, es como
según Romanos
8:26, 27 – “Y asimismo también el
Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque
qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el
mismo Espíritu
pide por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que
escudriña los
corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á la voluntad de Dios, demanda por los santos”.
Por lo
tanto, tal oración traerá el Avivamiento porque oraremos
como Dios nos tiene
que lo haremos.
5. El
Avivamiento Verdadero tiene que ver con la Palabra de Dios.
¿Cómo podemos decir que un Avivamiento Verdadero ocurre
en las vidas del pueblo
de Dios? ¿Qué es la medida por la cual podemos comparar
entre lo que es “verdad”
y lo qué es "falso"? Sí, ¿a qué podemos
referirnos para que seamos
capaces a ver si cualquier
"avivamiento" que quizás esté sucediendo en dondequiera
es verdaderamente de Dios? Hay SOLO una respuesta: ¡Es
la Palabra de Dios, es decir, las Sagradas Escrituras! Por otro lado,
si son
dejados afuera, todo lo que queda, es el razonamiento carnal y el
emocionalismo
del hombre. Ya que el Avivamiento Verdadero es la obra y de la gracia
de Dios e
iniciado mediante la oración por Su Espíritu Santo,
sigue, entonces, que la
única manera que podemos saber que esto es verdad está
por "escudriñar cada día las Escrituras, si
estas cosas (son) así”
(Hechos 17:11). En estos días degenerados, muchos dicen que el
avivamiento ya
esta siendo experimentado por muchos, incluyendo iglesias; mas cuando
miramos a
la Palabra de Dios, no hay tal cosa que sucede; especialmente si
"medimos" el tal llamado avivamiento por ella, y resplandecemos la
luz de Palabra de Dios sobre ello. Tristemente, que verdaderamente
mucha de la
"cristiandad" de hoy en día está desprovista del
conocimiento de la
Palabra de Dios, que el tiempo ha venido "cuando
ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de
oír, se amontonarán
maestros conforme á sus concupiscencias, Y apartarán de
la verdad el oído y se
volverán á las fábulas" (2 Timoteo 4:3, 4); y
¡esto es también verdad
con respecto al Avivamiento!
En el
Salmo 119, tres veces David ora: "Oh
Jehová, vivifícame conforme á tu
palabra" (vv.107, 25, y 154). En
la salvación, Dios "de su
voluntad
nos ha engendrado (regenerado) por la
palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas (nueva
creación)” (Santiago 1:18), pero esto
es también verdad en el Avivamiento. 'Esto es hecho en ambos por
medio de la
palabra de Dios, la cual, como es utilizado para dar vida a pecadores
muertos, igual
para el revivir a los santos decaídos' (Comentario de Juan
Gill). Es decir, lo
que esta diciendo Juan Gill es que la oración de David para el
avivamiento es
dependiente sobre la Palabra de Dios. Ahora, no es simplemente los
MEDIOS por
cuál el Avivamiento viene, pero es también EFICAZ en
traer el Avivamiento;
porque como Pablo dice: "Habiendo
recibido la palabra de Dios que oísteis de nosotros… el
cual obra en vosotros los que creísteis” (1 Tesalonicenses
2:13). ¿Por qué? Porque el Señor Jesús dice
que Su Palabra "son
espíritu, y son vida"
(Juan 6:63). Por lo tanto,
cuando el Espíritu Santo aplica la Palabra de Dios con poder al
reincidente, su
espíritu será renovado (Salmo 51:10) y su vida
será revivida (Óseas 6:2). Sin
la Palabra de Dios, ¡no puede haber un Avivamiento Verdadero!
6. El
Avivamiento Verdadero es evidenciado por un amor a la Palabra de Dios.
Es inconcebible creer que un cristiano reincidente, quien por la gracia
de Dios
ha experimentado el Avivamiento, en no tener un deseo por la Palabra
preciosa
de Dios. De hecho, es imposible para que eso ocurra simplemente en la
base que
ya que la Palabra de Dios fue los medios por el cual el reincidente ha
sido
revivido y reconciliado a Dios (Salmo 119:25, 107, 154), por lo tanto,
un deseo
para ella será renovado también. Podría ser dicho
también que cualquiera que
experimenta el Avivamiento ellos llegarán a ser "como
niños recién nacidos,” y desearan “la leche
espiritual, sin engaño,” (de la Palabra)
“para que por ella crezcan en salud" (1 Pedro 2:2) para que puedan
ser
“criados en las palabras de la fe y de la
buena doctrina" (1 Timoteo 4:6). De hecho, el Salmo 119 será
un buen
indicador de uno quien ama la Palabra de Dios; y de tal son incluidos
los que
han sido dado vida, es decir revividos "según
su palabra" (versículos 25, 107, 154). Puede ser dicho de
ellos como Jeremías
declara: "Halláronse tus palabras, y
yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría
de mi corazón: porque
tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de
los ejércitos"
(15:16).
Por el otro lado, el reincidente no tiene ningún
deseo
para ella, sino que hará cualquier cosa para estar lejos de
ella. Aún el
reincidente que va a la iglesia llevará su Biblia con él,
pero será solo un
hábito; e incluso en oírla o en leerla, no tendrá
efecto en sus almas. Pero
peor, hay aquellos quienes reclaman de haber tenido alguna clase de
"avivamiento
espiritual", mas resultará en ser "falso" en que ellos "ni sufrirán la sana doctrina"
(2 Timoteo 4:3), sino que "apartarán
de la verdad el oído y se volverán á las
fábulas" (v.4). ¡Hoy en día
vemos multitudes de tales que profesan ser cristianos "revividos" que
reclaman de amar la Palabra de Dios, mas ellos están más
dispuestos a oír la
"palabra de hombre" en vez de OIR la Palabra de Dios! Ellos son los
muchos que siguen las maneras perniciosas de los maestros falsos entre
ellos,
quienes predican y enseñan las herejías de
perdición (ref. a 2 Pedro 2:1, 2).
¡No es una pregunta que ellos no tienen la Palabra de Dios, sino
que ellos no
la aman! Esto siendo así, entonces su tal-llamado "avivamiento"
es
falso y muerto porque aunque ellos quizás tengan "una
apariencia de piedad", mas "niegan la eficacia de ella"
(2 Timoteo 3:5) del "espíritu" y la "vida"
de ella (ref. a Juan
6:63). ¿Cómo puedes saber que has sido revivido
verdaderamente? ¡Si amas verdaderamente
la Palabra de Dios y te causa que la obedezcas! Amén.
(Será Continuado En La Próxima
Edición)